viernes, 3 de julio de 2009

Sobre iniciales y nombres

El otro día, V me contaba que J le envió un SMS en el que a ella la llamaba “amiga” y a su exmujer “una visita”. V me dijo que le molestó que J no utilizara nombres, que le pareció despectivo, que sintió rabia, porque le pareció que era como si las dos fueran poca cosa para él. Y le contestó diciéndole que no quería que la llamara “amiga”, que ella no es sólo una amiga, sino una persona con un nombre, un nombre que su madre escogió para ella.
V, mi amiga querida, mi amiga adorada, mi confesora y asesora, mi ángel de la guarda en la distancia, esa persona a la que siempre “leo” con acento argentino, como cuando miro un libro de Quino, el de Mafalda…

V, Vero, princesa.
Yo también voy a cambiar cuando hable de ti, cuando escriba sobre ti.
No más V.
Vero, a partir de ahora.
Te quiero.