Ayer soplé las velas de una tarta. Mi tarta, esta vez.Y pedí un deseo. Sólo uno.
Un deseo loco, improbable. Pero tan hermoso...
¿Y si se cumple?
(Ayer nació Lola. Ojalá ella tenga, como yo, muchos deseos bonitos que se hagan realidad)
Si apenas yo me conozco, ¿cómo vas a hacerlo tú? Tal vez, sólo tal vez, este viaje me lleve a mi puerto.
A y Pe ya saben qué caminos llevan a casa desde diferentes direcciones. Para las dos, que aún no saben leer, todos los carteles y flechas que nos vamos cruzando en el camino ponen "a nuestra casa".
