lunes, 10 de noviembre de 2008

Aviones


Hoy he cancelado un viaje que tenía programado para mañana.

En avión. Últimamente, siempre viajo en avión.
Y cuanto más viajo, cuanto más vuelo, menos me gusta.

Prefiero tener los pies sobre la tierra. Sólo físicamente.

Mental, sentimentalmente, con mi cabeza y con mi corazón, no puedo evitar volar.

¿Demasiado alto?
Tal vez, pero, ¿acaso hay otro modo de hacerlo?

No hay comentarios: