martes, 1 de julio de 2008

Siento

Querida yo,
Qué bueno encontrarte aquí de nuevo, no estaba segura de si finalmente vendrías…
¡Bienvenida!

Hoy quiero contarte, aunque seguramente ya lo sepas, que vuelvo a sentir.

Que vuelvo a tener mariposas en el estómago. Blancas, querida amiga, sé que son blancas aunque no sabría explicarte esta certeza.

Que vuelvo a tener cada vez los nervios de la primera cita…aunque se trate de la cita número cincuenta.

Que me siento guapa. Como hace tiempo que no me sentía. Guapa a través de sus ojos y guapa cuando los míos me ven reflejada en un espejo.

Que ya no me pertenezco, porque le pertenezco. Y aún así, que soy más yo ahora que antes.

Que con él, por él y para él he hecho, dicho, pensado y sentido cosas de las que no me hubiera creído capaz y que han roto todos mis límites, mis barreras. Porque me he entregado del todo.

Que he descubierto que mis dos palabras favoritas son “siempre” y “juntos” cuando es él quien las pronuncia para mí.

Que mi nombre suena distinto en su boca. Que su boca está hecha para susurrar mi nombre. Para gritarlo.

Que ya no quiero ni puedo volver atrás. A pesar de lo malo y del dolor. A pesar de las dudas y las sombras. A pesar de todo y tal vez por todo.

Querida, queridísima yo...
Me entiendes, ¿verdad? Sé que lo haces.
Me alegro de que sientas lo que yo.

1 comentario:

alderechoyrevessiempreyo dijo...

Bendito sea lo que, o quien, te hace sentir así. Siente, sigue sintiendo ...